El programa está dirigido a personas autónomas, sin vinculación con una persona jurídica, dadas de alta en Canarias con más de tres años de actividad, que estén atravesando dificultades económicas, financieras o empresariales.
También contempla a aquellos autónomos que hayan cesado su actividad y continúen arrastrando deudas o dificultades derivadas de su negocio.